Mi?rcoles, 26 de octubre de 2011

Nos encontramos casualmente por una de las temporalmente polvorientas calles de la ciudad de Iquitos. Caminábamos en sentido contrario y al detenernos intercambiamos saludos. Lo volvía a ver después de un buen tiempo y llevaba consigo su clásico maletín negro, chaleco azulino y la inconfundible estrella de siete puntas, que simboliza al Colegio de Abogados, adornando su pecho. Se trata de Don Ezequiel Ángel Alvarado Guevara, abogado y escritor loretano de bien ganado prestigio por sus obras literarias.

 -     ¡Mi estimado amigo, es un gusto volver a verlo! – me dijo efusivamente.

Luego paso a comentarme que había dejado su motocicleta estacionada a dos cuadras de distancia, por cuanto el tránsito en Iquitos estaba algo congestionado por las obras de alcantarillado que se venian efectuando en la ciudad, asimismo que por donde circulaban los vehículos se levantaba una gran cantidad de polvo por la tierra residual que la empresa encargada de las obras, aún no recogía y limpiaba del todo.

Luego pase a preguntarle sobre sus actividades literarias y me comentó que estaba trabajando en un nuevo libro y que además a pedido de algunas Instituciones Educativas había sacado la tercera edición de su obra más reconocida titulada “Cirilo el Niño de Oro”, que venia siendo leída por niños, jóvenes y adultos, habiendo vendido ya cerca de 6,000 ejemplares en la ciudad de Iquitos.

Lo que promovía Don Ezequiel Alvarado Guevara con  su obra “Cirilo el Niño de Oro”, era la práctica de los valores morales, tan venidos a menos en los últimos tiempos. El propósito de su obra es crear en la conciencia de los lectores, vocación de servicio a la comunidad, mediante la práctica de los valores morales, como la honradez, la responsabilidad y la honestidad. En una parte del texto el autor indica: “nuestra patria necesita una nueva generación de seres humanos que desde la cuna sean formados para transformar esta sociedad y desterrar la corrupción que se ha filtrado en todos los rincones de la administración pública”.

La historia de “Cirilo el Niño de Oro”, empieza en la región del Río Purús, provincia del mismo nombre, en el Departamento de Ucayali, muy cerca de Madre de Dios. La capital de la provincia de Purús es Puerto Esperanza, frontera con Brasil. Según indica en la obra, a lo largo del Río Purús se extienden más de 30 comunidades nativas, como los cashinahuas, los mashtanahuas, los sharanahuas, etc. que se describen como abandonadas por el gobierno.

Según la trama del indicado relato, Puerto Esperanza es un reflejo de la soledad. Todo es escaso en esa zona inhóspita. Pero ahí está, esperando la mano caritativa de los que ofrecen y no dan, de los que hacen promesas y no cumplen. Sufriendo las consecuencias del centralismo que los agobia y los desangra. Sin vías de comunicación no podría desarrollarse esa zona. Sin ríos ni carreteras que comuniquen con los demás pueblos, especialmente con Pucallpa.

Pero a pesar de todo, en esa zona caracterizada por el abandono y sumida en la miseria, surge Cirilo, un niño de la comunidad de los cashinahuas, como un haz de luz de esperanza para su progreso. Predispuesto por su mística, su afán de servicio a la sociedad y como empujado por una gran fuerza interior, saldrá a luchar y romperá las barreras de la adversidad. Cirilo ha de ser en un tiempo futuro, el prototipo de una nueva generación. El precursor de los nuevos hombres, que ha de irradiar una luz en la conciencia de los niños y adolescentes para empezar una nueva vida, orientada al desarrollo.

Con el pasar del tiempo Cirilo, estando ya como Alcalde de la Provincia de Purús, rechaza todo tipo de tentaciones, ofrecimientos para viajar al extranjero y otros sobornos; también lucha contra los flagelos de las drogas, delincuencia, etc., todo por el hecho de abrirse paso hacia adelante rompiendo barreras, con la sola y única idea de ser el instrumento y paradigma del desarrollo de su pueblo. Recuerdo que uno de los lectores  de la obra en mención me comento que: esa obra deberían leerla los que manejan los dineros del Estado.

Personalmente recomiendo leer este libro por ser de fácil comprensión. Sin palabras rebuscadas, ni filosofismos inentendibles; con lenguaje sencillo, pero, con un sentido profundo de valores morales. Si queremos que nuestros hijos lean, nosotros también debemos hacerlo y que mejor si ponemos a su alcance obras como “Cirilo el Niño de Oro”, no olvidemos que la mejor enseñanza se materializa con el ejemplo.

Finalmente, en estos tiempos en que los niños y jóvenes reciben muchos mensajes de violencia vía internet, películas, video juegos, noticieros, etc. sería bueno facilitarles nuevos paradigmas que reorienten su atención hacia el bien, la práctica de valores y una concepción optimista de la vida, para ello pueden servir las obras de Don Ezequiel Alvarado Guevara, quien también es autor de: “El Secuestro del Pequeño Carlino”; “Rosa Panduro, Heroína de Roca Fuerte”; “Cuentos, Anécdotas, Leyendas y Mitos Amazónicos” y “Daniel Guía de un Ciego”.

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P. D. - A Don Ezequiel Alvarado Guevara lo pueden ubicar  en Iquitos, llamando al telefono  fijo:065-506122, o en su domicilio ubicado en la calle 2 de Febrero N° 167- A.H. Anita Cabrera-Iquitos. Sus libros se encuentran a la venta en la libreria Copycenter (4ta. cuadra de la calle Arica) o en la esquina de las calles Arica con San Martín.

 


Publicado por raulcornejo @ 2:54
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Comentarios
Publicado por Ramiro
Jueves, 24 de noviembre de 2011 | 19:13

Estimado Profesor, que bueno promocionar las obras loretanas

¡A leer más de lo nuestro!

Un gran abrazo mi estimado.

Publicado por Invitado
Domingo, 05 de febrero de 2012 | 16:29

Estimados, les agradeceria que indiquen en que lugares se pueden conseguir los libros y que editorial los distribuye.