Domingo, 17 de julio de 2016


Por: Raúl Cornejo Coa - 

Durante las acciones de protesta que se realizan cada cierto tiempo en Iquitos, así como en otras ciudades, es común ver la quema de llantas o neumáticos de jebe en las calles, por parte de los manifestantes y otras personas inescrupulosas, con la finalidad de buscar notoriedad generando con ello un caótico y nocivo marco de llamas de fuego y denso humo negro, que afecta de manera grave e irreversible al ambiente y a la salud de las personas por largo tiempo. A pesar de que la actual legislación penal peruana considera esto como un delito, las autoridades respectivas cuando ocurren estos hechos permanecen inmutables y de igual modo los medios de comunicación y los señores ambientalistas, que mantienen al parecer un silencio cómplice.

Ante esta situación preocupante y recurrente cabe formularse las siguientes preguntas: ¿como afecta la quema de llantas al ambiente?, ¿y de que manera afecta a la salud de las personas?. Al respecto cabe indicar que, cuando se prende fuego a las llantas durante las acciones de protesta, o por otros motivos, se genera la emanación de una mezcla visible de gases altamente contaminantes, que contienen sustancias tóxicas como: dióxido de carbono, azufre, compuestos clorados y otros elementos químicos; estos elementos además se desplazan por el aire como partículas en suspensión, las cuales se van depositando en las pistas, en los objetos y son removidas continuamente por efecto del viento y la circulación de los vehículos.

El humo altamente toxico o los gases provocados por la quema de llantas durante las acciones de protesta, afectan la salud física de los mismos causantes, así como de las demás personas que no forman parte de las protestas. Las vías respiratorias son las primeras afectadas mediante la inhalación, generando la aparición inmediata o progresiva de afecciones bronco-respiratorias, ahogos, asma y hasta cáncer pulmonar. También generan enfermedades a la piel mediante el depósito de partículas, al igual que en los ojos causando irritación y con el pasar del tiempo se pueden producir también insuficiencias cardiacas.

Es importante destacar que, las particulas tóxicas de carbono y del negro de humo, que se desprenden de la quema de llantas o neumáticos, no se desvanecen en el aire, por el contrario se depositan en las superficies y por largo tiempo permanecen en abierta exposición y afectan a la salud de las personas y al ambiente. Otro de los efectos generados, es la alteración del equilibrio atmosférico, ya que los elementos tóxicos que se desplazan con los gases provenientes de la quema de llantas, al reaccionar con el oxígeno del aire generan una mayor absorción de energía calorífica, la cual eleva la temperatura dando lugar al llamado “efecto invernadero”, que viene produciendo el cambio climático a nivel mundial, con las consecuencias ya conocidas y que resultan perjudiciales a la sostenibilidad del planeta.

Respecto a los causantes, lamentablemente la quema de llantas se ha vuelto ya una práctica rutinaria, por parte de los manifestantes de diversos gremios o instituciones que quieren expresar su disconformidad por diversos aspectos legales, laborales, sociales, etc. Pareciera que si no se queman llantas no habría protesta. Pero, ¿es que no existen otras formas racionales para protestar? ¿O es que acaso las autoridades como la policía ecológica, la fiscalia de prevención del delito, jueces, las ONG ambientalistas no saben el daño que se causa con la quema de llantas o neumáticos. ¿Y por qué los proclamados “defensores del ambiente” vinculados a las ONG ambientalistas no se pronuncian al respecto?

Vivimos en democracia y se respeta el derecho a protestar cuando las personas consideren vulnerados sus derechos, sin embargo considero que si existen muchas otras formas para que las personas puedan reclamar sus derechos ciudadanos de manera ordenada y civilizada, pero, respetando los derechos de todas las demás personas que son la mayoría y se encuentran ajenas a tales protestas y que también tienen derecho al libre tránsito o circulación, a respirar aire puro, al cuidado de su salud, a la paz y tranquilidad, etc.

Para que la balanza de la convivencia ciudadana se considere equilibrada tienen que respetarse los derechos y cumplirse los deberes. Sin embargo ocurre que muchas veces o por lo general se enfatiza más en la defensa intransigente de los derechos, pero, no se considera mayormente la contraparte que vienen a ser los deberes, considerando dentro de estos últimos el cuidado del ambiente y el respeto a las leyes, entre otros. Además se debe tener en cuenta que, en democracia prevalece el interés general antes que el interés particular.

El Código Penal Peruano en su Título XIII considera a los Delitos Contra la Ecología, siendo uno de ellos la contaminación del medio ambiente, tipificado en el artículo Nº 304, el cual se reprime con pena privativa de libertad, no menor de uno ni mayor de tres años o con ciento ochenta a trescientos sesentaicinco días multa. Sin embargo por la inercia de las autoridades y la falta de conciencia de algunas personas respecto al cuidado del ambiente, se sigue con la quema de llantas de manera rutinaria durante las protestas sociales y con abierta impunidad.

Finalmente se concluye que la quema de llantas afecta seriamente al ambiente originando elevados niveles de contaminación del aire y tambien genera severas afecciones a la salud de las personas. A la fiscalia de prevención del delito y a la policía ecológica les compete intervenir cuando se produzca la quema de llantas y la Municipalidad Provincial de Maynas, tomando como referencia al Titulo XIII del Código Penal Peruano, bien podría emitir una ordenanza prohibiendo la quema de llantas o neumaticos en su jurisdicción y sería la primera en hacerlo a nivel nacional, por algo hay que empezar. Los ciudadanos en general, debemos contribuir al cuidado del ambiente y de nuestro planeta, antes que sea demasiado tarde.


Publicado por raulcornejo @ 21:07  | Ambiental
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